¡Me han robado la idea!

En la famosa película “La red social“, y también en la realidad, Mark Zuckerberg es acusado por los musculosos hermanos Winklevoss de robarles la idea. Es obvio que el guionista toma partido por Mark al pintarnos a los olímpicos como unos niños bien que pretenden aprovecharse de la inteligencia del asocial Zuckerberg, pero recuerdo que cuando supe de la historia de Facebook me asaltó esta reflexión: las ideas sin implementación no sirven de nada.
Tener ideas es relativamente fácil, lo difícil es llevarlas a cabo. Y es que ideas como Facebook hubo muchas, pero ninguna ha llegado donde ha llegado la red social por antonomasia. Una buena idea sin implementación se queda para contársela a los amigos en el bar, una buena implementación de una idea normalita puede tener éxito.
Hay dos tipos de personas: los “thinkers”, preocupados más en pensar, planificar, estudiar y prepararse para el momento de hacer, en definitiva afilar la sierra, y los “doers”, aquellos que llevan a cabo los proyectos. Mientras los “thinkers” tienen maravillosas ideas que nunca llevarán a cabo, estudian geniales habilidades que raramente utilizarán, presumen y critican a los que les han robado las ideas. Mientras, los “doers” crean, mejor o peor, pero crean.
No estoy diciendo que la formación no sea importante, lo es. Pero en algún momento hay que pasar a la acción. Creo que hay demasiados “thinkers” y muy pocos “doers”, y así nos luce el pelo.
Personalmente tengo más tendencia a ser un “thinker” que un “doer”. La mayoría de las ideas o deseos se quedan en nada porque no las llevo a cabo. Así que, como si de un 1 de enero se tratara, voy a ser bueno e intentar adoptar el hábito de hacer además de pensar. Me resultará difícil, pero no hay otro camino.
¿Y tú, qué eres?
PD: La foto únicamente tiene el objetivo de incrementar el número de lectoras
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