Archivo para agosto, 2011

Miénteme


La primera vez que escuché hablar de Noam Chomsky fue en la Facultad de Informática.

Pero no fue en el bar, como más de uno habrá malpensado, sino en una asignatura en la que estudiábamos Lenguajes Formales. Éstos son importantísimos para la construcción de los compiladores, apasionante área de la computación, aunque algunos piensen que estoy algo trastornado. Pero no temáis, este no es el objeto de este post.

Chomsky es uno de los teóricos sobre el lenguaje que más ha contribuido a diferentes áreas de la ciencia, desde las matemáticas hasta la psicología, pasando por la informática. Aunque, por lo que más se conoce es por su activismo en contra de la manipulación de cualquier forma de poder, sea cual sea su ordinal.

El caso es que en 1988 co-escribió un ensayo sobre los medios de comunicación de masas, Fabricando el consenso, en el que se viene a explicar algo muy obvio pero que la mayoría de las veces olvidamos: los medios de comunicación son un negocio, y como tales se deben al beneficio.
Esto quiere decir que la linea editorial de un medio, qué noticias se publican y cómo, está completamente dirigido por el objetivo económico del mismo. En román paladino, nuestro periódico favorito no nos da la noticia veraz sino la que nosotros queremos leer, y si no es así desaparece.

Para constatar este análisis no hay más que leer la misma noticia desde diferentes medios y nos dará la risa floja: el número de asistentes a las manifestaciones de diferentes colores y credos varían desde unos pocos hasta millones en función de quién dé la noticia, por cierto nuestro medio suele coincidir en la valoración del éxito de la concentración con nuestros deseos para el mismo.

Si a esto le unimos que, los que nos informamos a través de Internet, recibimos cada vez la información más filtrada y adaptada a nuestros gustos, tenemos el cocktail perfecto y fatal: nuestro universo informativo no hace sino darnos la razón continuamente y radicalizarnos cada vez más en nuestras posturas: el cliente cautivo y fiel perfecto.

Si tenemos en cuenta que los medios de comunicación SIEMPRE tienen intereses ligados al poder, de uno u otro color, podemos darnos por manipulados.

Pero, a pesar de esta visión tan negativa, soy optimista. Si hacemos el esfuerzo de eliminar los filtros, consultar sistemas de información algo más democráticos (aunque también manipulables) como Twitter, posiblemente estaremos en mejor situación que nunca para confrontar cada píldora de información que recibimos.

Es fundamental dejarse caer de vez en cuando por nuestras líneas enemigas particulares para darnos cuenta de que nada es negro o blanco, nos llevaremos sorpresas.

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Gente rara y fantástica

 

Habitualmente escribo sobre temas variopintos: gestión personal, tecnología, empresa, crisis y reflexiones varias. Hoy me apetece escribir acerca de una parte muy importante a la que dedico parte de mi energía.

Hoy, por ayer, hemos acabado la grabación del próximo disco del Victoria Musicae, y con este ya van siete.

Tras el último concierto, han seguido tres días de intenso trabajo. Tres días en los que 28 personas hemos compartido una calurosa capilla en la que hemos cantado, tocado, grabado, abanicado, comido galletas, reído, transpirado (mucho) y, sobre todo, hemos hecho música. Eso sí: deliciosamente mesotónica ;-) .

Además de música, un proyecto como este supone movilizar a casi treinta personas, algunos de los cuales vienen de fuera de España, organizar hotel, autobús, alquilar instrumentos, ensayos, reserva de sala y un sinfín de detalles, para acabar con un montón de ficheros de sonido en formato WAV que todavía tienen que convertirse en un CD.

Durante la grabación, me preguntaba si todo este tinglado tiene sentido. En un lado de la balanza: el esfuerzo, personal y familiar, de todos los que movemos el VM para poder desaparecer del mundo durante 3 días, y estar los meses previos haciendo que todo encaje. En el otro lado de la balanza, una producción discográfica con una audiencia tan reducida que nos deja muy lejos de la rentabilidad económica, aunque ese nunca ha sido el objetivo.

Hoy tengo claro cual es el sentido de hacer todo esto, y es precisamente eso: hacerlo. Porque, como ya he escrito otra vez, lo importante es el camino. Un camino que en cada proyecto me permite conocer gente rara y fantástica de la que no queda otra más que enriquecerse. En fin, con el cansancio todavía en el cuerpo me apetecía contarlo aquí, un rincón apartado. Y ahora: a disfrutar del verano, que ya se está acabando. Mañana día de asueto, paella, piscina y… gente rara y fantástica.

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