Archivo para 2012

El pensamiento binario

Hay 10 tipos de personas, las que entienden binario y las que no.

Empiezo este post con este pequeño chiste “geeky” porque me hace mucha gracia, aunque no tiene nada que ver con el título y el contenido del mismo.

Últimamente, me encuentro con dos reflexiones altisonantes que reclaman para sí el conocimiento de la causa de la crisis:

  • Grupo 1: La culpa es de los empresarios, insaciables, ambiciosos y medio delincuentes.
  • Grupo 2: La culpa es de los sindicatos, funcionarios y trabajadores en general, que no dan un palo al agua

Eso sí, hay una reflexión que pone de acuerdo a ambos grupos: la culpa es de los políticos, de los bancos y de Merkel que nos tiene manía.

Y el caso es que todas estas reflexiones me resultan algo simples porque la realidad no es binaria, no es blanca o negra.

Por mi trabajo tengo contacto con personas de ambos grupos, y en ningún caso se corresponden con la caricatura. Pero lo que más me sorprende es que, en general, cuando alguien emite una crítica tan vehemente no suele relacionarse con el destinatario de la misma y se limita a reproducir una serie de consignas tópico-típicas.

En mi caso, podría ser el objetivo de la crítica del primer grupo ya que desde hace ya más de diez años tengo empresa propia, pequeña, diminuta, pero propia. Hemos pasado por todas las fases: creación, crecimiento con contratación, mantenimiento y, fruto de estos tiempos, sufrimiento y decrecimiento. Seguimos sobreviviendo con mucho esfuerzo, nuestro y de la gente que ha trabajado con nosotros.

Por otro lado, algunos de nuestros clientes pertenecen al segundo grupo de “presuntos culpables”, es decir sindicatos y organizaciones públicas. Dentro de este grupo, lo que más me he encontrado es gente que se deja la piel en su trabajo sin ninguna contraprestación adicional más que pensar que su trabajo es beneficioso para la sociedad. Por supuesto que he encontrado gente incompetente/enchufada, pero en ambos bandos.

Reconozco que en determinados ambientes, lo de tener una nano-empresa no es algo que me haga sentir cómodo, y a veces es difícil expresar mi posición. Pero si hay algo que pone de acuerdo a todos es que la situación del país no se resolverá mientras no se creen puestos de trabajo, y mucho me temo que el estado tardará bastante en crearlos. Así que  creo que se debería empezar a valorar más a la gente que arriesga su patrimonio, esfuerzo, vida y familia para crear algo. Igualmente es absurdo pensar que toda la gente que trabaja desde el estado/sindicatos no piensa más que en enarbolar pancartas, muchas de las cuales son justas y necesarias.

Ya escribí hace tiempo sobre lo cómodos que nos sentimos con medios de comunicación que confirman nuestra forma de ver la realidad y lo poco objetivos que nos volvemos con esta práctica, así que vuelvo a sugerir que escuchemos otras voces para volvernos menos binarios y más difusos.

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Gamification: la vida es juego

Una de las aplicaciones que más se nombra por utilizar el concepto de gamification es foursquare.com

Gamification es un término relativamente reciente que, como pasa a menudo, redefine algo conocido con un nombre mucho más sexy.

Básicamente, consiste en aplicar dinámicas y elementos propios de los juegos en contextos diferentes. Estos contextos pueden ser desde cambio de hábitos, marketing empresarial, trabajo tedioso, educación y… la imaginación es el límite. Basta con hacer una búsqueda en Google para ver que algo se mueve. Esto se lleva haciendo toda la vida, al menos la mía, pero es cierto que con las posibilidades que da la tecnología actualmente los resultados son espectaculares.

Uno de los casos que más se nombra como caso de éxito es el de la plataforma foursquare.com, aunque ya hay quien critica el cómo se llevó a cabo. Aunque reconozco que una de las utilizaciones más inteligentes que conozco es la de Zombies, Run!, con criaturas así persiguiéndote ¿quién no corre?

El caso es que, por coincidencias varias, me encuentro siguiendo un interesante curso en coursera.org sobre Gamification justo la misma semana en la que se organiza un congreso mundial en mi ciudad al respecto. Y tanta coincidencia… ¿querrá decir algo?.

A medida que vamos introduciéndonos en asuntos relacionados con los juegos, más clara tengo la conveniencia de utilizar sus elementos y dinámicas en nuestros desarrollos y, aunque no es lo mismo ni de lejos, más nos tienta entrar de lleno en el software lúdico.

Renovarse o morir.

 

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Si no tuvieras miedo, ¿qué harías?

El miedo, según la wikipedia, es “una emoción primaria que nos protege de lo que percibimos como un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado”.

El miedo nos paraliza, nos bloquea, nos impide pensar con objetividad. Con el miedo nos pueden manipular, y lo hacen.

La verdad es que no faltan razones para tener miedo, el paro, los recortes, los bancos, los políticos, el corralito, la prima de las narices, los otros políticos y el fin del mundo para finales de año.

El país, al menos con la pequeña muestra con la que me relaciono, está más que deprimido y bloqueado por el miedo a un sinfín de peligros que nos acechan. Todos, entre los que me incluyo, sufrimos la crisis de cerca y conocemos a gente que todavía la sufre más.

Ante esta situación generalizada, hay básicamente dos opciones: quedarnos pasmados como nuestro amigo, o movernos y pensar cómo podemos abordar nuestra situación personal y general. Como muchos de los peligros que percibimos no son reales, no deberíamos temerlos. Y en cuanto a los que son reales, quedándonos quietos no conseguimos nada.

Todos los días veo en la gente con la que me relaciono dos actitudes opuestas, los que se lamentan y los que se levantan. Y aunque yo pertenezco más al primer grupo, me he propuesto cambiar de acera.

No existe la solución mágica ni a la situación del país ni a la personal, pero si no tuviera miedo ¿qué haría?. Voy a intentar preguntármelo a diario.

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Esos trabajos no volverán, Steve Jobs dixit

Hace casi un año escribí sobre una famosa cena de Obama con algunos de los mejores empresarios tecnológicos de los USA, en  la que el super presidente quería pulsar la opinión de los líderes. Al parecer Obama aprovechó para hacer alguna pregunta embarazosa.

Al menos eso he leído en un artículo muy interesante, en el que relatan que Obama le preguntó a Steve Jobs porqué no llevaba la fabricación de los iPhones a USA, ayudando así a paliar la alta tasa de paro del país. Jobs le contestó: “esos trabajos no volverán“.

El artículo explica el porqué de la externalización de la producción del iPhone fuera de los USA, casi todo en China,  y no deja lugar a dudas de lo imparable que es el proceso. Y no solo por el coste de mano de obra sino por la flexibilidad que ofrecen las empresas chinas. El artículo directamente afirma que en EEUU no se podría fabricar los iPhone con los estándares de calidad que demanda Apple. Y no hablan de mano de obra no cualificada, se habla de cualificación técnica media.

Todos tenemos en la cabeza a las fábricas chinas con salarios de risa y condiciones laborales de lo más precarias. Pero no es tan común la imagen de empresas capaces de hacer decir a un directivo de Apple:

“La velocidad y la flexibilidad de estas empresas te quitan el aliento. No hay ninguna fábrica americana que sea capaz de esto.”

Si esto es lo que piensan en EEUU, la primera potencia económico-tecnológica, ¿en qué deberíamos pensar nosotros, con nuestra tasa de paro y nuestro modelo productivo (empresas, empresarios y trabajadores)?.

Hace algún tiempo escribía sobre un libro de Daniel Pink en el que proponía soluciones para los “trabajadores del conocimiento”, pero ¿y para el resto?.

La verdad es que no tengo ni idea de cual es la solución, pero intuyo que está muy relacionada con la formación, sea en la disciplina que sea. Y más vale que nos demos prisa, y acertemos.

Por cierto, otra de los comentarios de Jobs fue:

“No estoy preocupado por el futuro de este país a largo plazo, este país es fantástico. Lo que me preocupa es que no hablamos suficientemente sobre soluciones.”

También en esto nos parecemos.

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