El tiempo
Un mes en blanco…
Desde que inicié este blog, allá por abril, han pasado más de dos meses sin escribir nada. La razón, fundamentalmente falta de tiempo.
No me han faltado ganas ni temas sobre los que escribir, pero la verdad es que no he podido. En cuanto a tecnología Java, dos conocidos frameworks que estoy analizando (Spring y Tapestry), Hibernate, que ya lo estamos incorporando a algún proyecto. Espero escribir algo al respecto dentro de poco, así como acerca de los libros que estoy leyendo relacionados, alguno muy reciente.
Pero lo que más me preocupa actualmente es incrementar nuestra productividad, y además de las herramientas que puedan infuir más o menos en ello, es muy probable que donde más se puede actuar es a nivel personal.
Mi trabajo hace ya tiempo que pasó de ser únicamente técnico a ser cada vez más de dirección de proyectos. Y esto implica personas, presupuestos, gestión pura y dura, relación con cliente… en fin más gestor.
Combinar tareas y responsabilidades tan dispares no es sencillo, y la verdad es que hay días en los que cuando se acaba el ruido y pienso en lo que he hecho, en lo poco que cunde el día… en fin… ¿os suena?
Hace tiempo que leí muy por encima un resumen del método de David Allen: GTD Getting Things Done y me he propuesto ponerlo en práctica. Su filosofía es muy simple: nuestra productividad es directamente proporcional a nuestra capacidad de relajarnos (que peligro
). Para ello Allen propone un sistema de gestión del trabajo que permite liberar nuestra mente de aquello que no aporta valor alguno, y sin embargo bloquea nuestra capacidad creativa: registrar y almaenar todo aquello que tenemos pendiente de hacer.
Por supuesto GTD ofrece un sistema en el que no debemos dejar nada pendiente sin proponer una próxima acción. Como bien dice D. Allen, no se gestiona el tiempo sino las acciones, por lo tanto todo nuestra capacidad se debe centrar en:
- Recopilar
- Procesar
- Organizar
- Evaluar
- Hacer
La gestión del tiempo es un asunto que me ha preocupado desde hace años, la mayoría de los libros/sistemas que he leído insiten sobre la conveniencia de disponer de un enfoque de arriba a abajo, es decir grandes objetivos que finalmente convertimos en tareas muy sencillas. Quizás el libro paradigmático es el de Stephen R. Covey: Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva. Este es un clásico, denso, con mucho sentido común pero denso, y con un punto de vista muy elevado. Por cierto, por lo visto Covey ha encontrado un filón y ya va por el octavo hábito
.
GTD parte de un enfoque diferente: desde abajo hacia arriba. La razón es sencilla: la mayoría de la gente está tan preocupada en resolver sus compromisos diarios que no dedican tiempo a mirar a un horizonte más lejano. Liberar nuestra mente nos proporciona más capacidad creativa.
Al final, el sistema GTD consiste en unificar el sistema de recopilación y gestión de acciones, no importa el soporte, aunque como es obvio el mío es mi T3.
En definita, tengo la necesidad imperiosa de organizarme mejor y parece que también el camino emprendido. Seguiré informando.
Eufraniano dice,
diciembre 4, 2006 @ 1:22 pm
Yo el problema que veo a toda estas técnicas es siempre el mismo: el grado de implicación de la gente. Lo que si es verdad es que hay algo que por más que avanzo en edad me doy cuenta que es más importante y que gerentes y responsables de departamento no ven: la profundidad del horizonte. Sólo se preocupan por el ahora y nunca por lo que ya vendrá. No se percatan que invertir ahora 10 minutos en vez de 5 es duplicar el tiempo, pero ahorrarlo para que en un futuro en vez de un hora sigan siendo 10 minutos (a veces en el peor de los casos el tema se atasca y no tiene solución posible). Tienes la suerte de ser tu el que decida la manera de actuar (me gusta más esa palabra que la de organizar, es mas dinámica, parece que implique más a la gente) en el camino adecuado.
Esperamos noticias….
José Sanchis dice,
diciembre 19, 2006 @ 1:46 am
Tienes parte de razón Eufreniano, pero cuando la situación la ves desde el otro lado de la mesa (si se me permite la metáfora), muchas veces es complicado.
Cuando el tiempo es escaso y presupuesto corto, siempre, es difícil elevarte y ver la situación desde la suficiente distancia como para relativizarla.
El día a día te lleva a dedicar poco tiempo a afilar la sierra, y quizás es a lo que debeíamos dedicar más esfuerzo. Cuando más afilada esté mejor cortará.
Al menos, he de agradecer estos comentarios que me han hecho salir del letargo bloguero en el que estaba metido.
Mañana más…