Prejuicios
Pues sí, los prejuicios posiblemente sean vestigios de nuestras vidas en los árboles cuando teníamos que decidir si se nos comían o comíamos. Y la verdad es que yo estoy lleno.
Uno de los que tengo es que los músculos, y más aun los mazas de gimnasio están reñidos con la cultura, el arte, la ciencia, etc… en fin todo lo que implique conexiones neuronales en mayor grado que encender un mechero.
Pues tendré que hacérmelo ver, porque sino ¿cómo se explica?.
Aunque no me negaréis que el tal Gen es un poco “curioso”.